Amor, dolor y humillación…

La humillación y el dolor no conviven con el amor. . . disfrutemos de la delicia de complacer a la persona amada pero nunca a costa de nuestros sueños. Deleitémonos con el dar y recibir afecto pero no lo supliquemos. Amemos profundamente pero no nos conformemos con ser blanco de sus ofensas. Luchemos por el amor pero no aceptemos compartirlo. Juntos construyamos soluciones pero no carguemos con culpas ajenas. ¡Humillarse genera abuso no amor!

¡Siempre Contigo!

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